lunes, 24 de diciembre de 2012

Peñafiel

Tras nuestra visita a Burgos y ya de regreso a nuestro querido Madrid, cruzamos la frontera que separa Burgos de la hermana Valladolid para visitar el pequeño pueblo de Peñafiel.
Conocido por ser cuna de algunas de las más famosas bodegas de los grandes caldos de nuestra tierra, nuestra visita fue más orientada a lo cultural que al enoturismo , aunque mencionaremos que nos quedamos con ganas de visitar una de las bodegas de dicha localidad y que reservaremos para otra visita.
Peñafiel se encuentra ubicado bajo las faldas de la montaña sobre la que se yergue su castillo, desde el que podemos divisar la Plaza del Coso, caracterizada por ser una plaza de arena tipo albero como la que se puede encontrar en las plazas de toros, la iglesia de San Miguel de Reoyo, la Torre del reloj, puente de piedra y la nueva y moderna Bodega de Protos cuyo techado simula ser un racimo de uvas. Durante  nuestra visita guiada al castillo estuvimos acompañados en todo momento por una fina lluvia arropada por un espeso manto de niebla que impedía ver con nitidez lo que Peñafiel tiene para enseñar, por lo que  no pudimos apreciar todos los monumentos que componen dicha villa de manera clara. El castillo, fue edificado entre  los siglos IX y X, y es uno de los castillos más bellos del medievo español.  Construido  con forma de buque para aprovechar al máximo la orografía del terreno, actualmente  es la sede  del Museo Provincial del Vino de Valladolid que optamos por no visitar  por falta de tiempo, aunque creo que merecería  la pena hacerlo en otra ocasión.
Como he comentado anteriormente, nos reservamos una nueva visita a este paraje para iniciarnos en la cata de vino y visitar el Museo así como alguna de las bodegas que allí podemos encontrar.


 

viernes, 2 de noviembre de 2012

Burgos

Burgos, tierra castellana. Un viaje relámpago hemos hecho a esta pequeña ciudad castellana, situada al noreste de la Comunidad Autónoma de Castilla y León y norte de Madrid.

Tras hacer el correspondiente registro de entrada en el hotel, o usando un término más anglosajón el "Check in", la primera visita y por supuesto, obligada, ha sido a la majestuosa catedral de la cuidad. Desde la ventana a modo de balcón de nuestra habitación las columnatas de catedral ya nos lanzaban su irresistible llamada.

Tras cruzar el río Alrarzón por uno de sus puentes, lo primero que nos encontramos es el Arco de Santa María. Este arco es una de las doce puertas que daba acceso a la ciudad en la edad media y tras cruzarlo se abre ante nosotros la plaza del Rey San Fernando, donde se asienta la majestuosa catedral. Uno de los mayores monumentos del arte gótico español, ostenta el título de patrimonio de la Humanidad desde 1984. Su construcción se inició en 1.221 y prolongándose  hasta el siglo XVIII, y a lo largo de su historia no ha hecho más que  crecer en belleza y grandeza.

Con la audio guía en mano a la que dan derecho los 7 euros de la entrada, como cualquier extranjero más de los que visita nuestro país y sus bellezas y ansiosos por absorber todos los datos posibles sobre el monumento, recorremos cada una de sus capillas, altar mayor, coro, girola y, cómo no, la tumba del Cid, que por algo estamos en Burgos.  De entre las maravillas de la catedral  destacamos la de los Condestables del siglo XV, Santa Tecla del  siglo XVIII, las agujas de la fachada principal del siglo XV y el grandioso cimborrio del crucero del siglo XVI, el papamoscas y la escalera dorada que fue construida para salvar el desnivel existente entre la puerta de Coronería y la nave norte del transepto. Para cualquiera que visite esta ciudad sería un pecado el no introducirse bajo el techado de su edificio más emblemático y  darse una ducha de historia.

Con la entrada a la catedral nos entregaron una invitación para ver el museo del libro, que no quisimos perder la oportunidad de visitar. En él podemos ver la evolución de  la escritura desde la prehistoria hasta nuestros días, donde el papel convive abiertamente con la era de los libros electrónicos. Una buena oportunidad para descubrir cómo funcionaba la primera imprenta o ver facsímiles de grandes obras antiguas, como la carta de arras de Rodrigo Díaz de Vivar y doña Jimena o  el archi famoso "Codex Calixtinuxs".

 
Al pasear por las calles burgalesas,  llenas de vida a pesar de la tarde fría, la vista de las abarrotadas chocolaterías y las tan típcas castañeras nos hace llevarnos un grato recuerdo con el presagio de que volveremos a disfrutar de su ambiente acogedor.




martes, 18 de septiembre de 2012

Las fiestas del pueblo

Como ya hemos contado en otra de las entradas, en verano España se llena de fiesta, aprovechando la luz que nos da el sol y que es la máxima fuente de turismo de nuestro país.








A diferencia de las grandes o medianas ciudades, las fiestas de los pueblos pequeños tienen un encanto especial. Son fiestas en las que la mayoría de los lugareños, por no decir todos, se echan a la calle a vivir sus fiestas, a la par que los organizadores (ayuntamientos, peñas y demás) se vuelcan en las calles para que todos podamos disfrutar en mayor o menor medida.

Este año, como otros tantos, hemos disfrutado de las fiestas del pueblo. Sí,  "del pueblo", así, sin nombre propio. Ese lugar, origen de nuestros ascestros, al que hemos ido desde niños sin valorar ni apreciar sus encantos y que ahora que ha puesto de moda un anuncio de bebida refrescante, con el eslogan "pueblos que adoptan urbanitas huérfanos".

Aunque la fiesta oficial del pueblo, La Lastra del Cano, es en octubre, hace 30 años nació en esta pequeña aldea la Peña Lastra del Cano, ideada por unos jóvenes entusiastas con ganas de dar a su pueblo unas fiestas que han llegado a ser conocidas en toda la comarca. Esta Peña a lo largo de todos estos años ha sido  la encargada de dar, durante 3 días de agosto, un ambiente de amistad, fraternidad y musicalidad a este rincón de Ávila.

Como juegos para niños no pueden faltar los concursos de disfraces, carreras de bicicletas, carreras de sacos, cuenta cuentos y la elección del rey y reina de las fiestas (cuya agraciada fue este año mi hija pequeña, me complace anunciar). Y para los mayores,  pasodobles, cinco y caballo (juego de cartas), cintas a caballo y un clásico, que hace tiempo no se realiza, concurso de camareros portando bandejas con vasos, cuyo recorrido es dar la vuelta al pilón de la plaza mayor. Estos son algunos de los entretenimientos que nos ofrecen durante el día, que junto con las orquestas musicales nocturnas, los bingos multitudinarios, en los que este año he asistido como secretario, y la ya  clásica  cena de la hermandad en la que la Peña invita a cenar a todo el pueblo, hacen que durante tres días de agosto esta pequeña aldea de montaña, casi desierta el resto de año, se llene de gentío, algarabía, música, risas y juegos y nos haga regocijarnos de tener un lugar al que llamar "mi pueblo".

domingo, 2 de septiembre de 2012

Sierra de Gredos

Cuatro. Cuatro, son las oportunidades que he tenido, hasta ahora, de acercarme al corazón de la sierra de Gredos. Espero que en el futuro haya otras tantas.

Desvio de la carretera hacía la Plataforma
La diferencia que ha habido entre esta última y las anteriores es que en esta ocasión no he llegado a la laguna grande, me acompañanban mi hija pequeña, 5 añitos, y mi mujer, así que era complicado que llegáramos a dicho punto.

El recorrido total ida y vuelta es de unos 15 km. 5 horas más o menos, nosotros hicimos 1 hora, hasta el Refugio de los Llanos, unos 3 km en total. Para llegar hasta aquí nos desplazamos en coche hasta la plataforma, justo al final de carretera de Hoyos del Espino y, una vez aquí lo que nos queda es coger nuestras mochilas, un palo, y comenzar a subir por el camino empedrado que nos llevará hasta el primer refugio, donde llegamos nosotros. Si siguieramos llegaríamos al prado de las pozas, fuente de los Cavadores, alto de los Barretones para después llegar a la laguna grande y al refugio Elola, pero este tramo lo explicaremos en otra ocasión, cuando repitamos.

Como he comentado, nuestra ruta de senderimos ha sido muy corta pero intensa. Nada más llegar a la plataforma, en lo alto de una de las montañas divisamos un cabra montesa,  postrada como una estatuta, y su gesto parecía indicarnos el camino que debíamos de tomar. 

Muchos fueron los montañeros que, ataviados con sus equipaciones, nos encontramos por el camino. La mayoría de ellos nos saludaban al pasar, en una especie de compañerismo o solidaridad en el camino. Unos subían al igual que nosotros las empinadas cuestas, otros, las bajaban, señal inequivoca de que habían llegado a su destino y volvían. Otros, como nosotros, se quedaban sentados en alguna de las innumerables rocas que había a descansar y tomar un refrigerio y por suspuesto,  disfrutar de un entorno majestuoso que no hace otra cosa que hacer sentir al humano más pequeño de lo que ya es.......... 

Mientras escuchábamos el silencio  y disfrutábamos del entorno en las cercanías del primer refugio nuestros fuerzas se vieron recompensadas con la ingesta de un plátano y un agradecido trago de agua que nos reconfortó tras el agradable paseo y nos ayudó a afrontar con ganas y fuerza la bajada del camino.

La sensación final es que repetiremos y en la próxima intentaremos hacer un recorrido más largo.....
Quintius también vino con nosotros.

martes, 28 de agosto de 2012

Barco de Ávila

Municipio de Ávila situado en el límite de las provincias de Ávila, Salamanca y Cáceres, es la cabecera natural del Alto Tormes.
 
El río Tormes riega la tierra del El Barco, sobre sus aguas atraviesa un puente de piedra de estilo románico que ha sido reconstruido en varias ocasiones. No se sabe a ciencia cierta cuándo fue su construcción pero en los libros consta que en el Siglo XII ya tuvo que ser reparado debido a los ataques y guerras sufridos.
Castillo de Valdecorneja
El puente conduce a la ermita del Cristo y otrora era utilizado para seguir camino hacia la tierra de Plasencia, en Cáceres. En nuestros días, aunque el puente original se sigue utilizando, se ha construido otro más moderno y cómodo acorde a los vehiculos que circulan por nuestras carreteras.
 
Entre el río y la montaña se encuentra el Castillo de Valdecorneja, edificado en el siglo XII y reconstruido posteriormente en el Siglo XIV. Actualmente se usa para los actos culturales que se celebran en esta localidad.
 
El edificio de la Cárcel es un inmueble robusto en el que destaca la amplia escalera de piedra y la alta portada, junto con las rejas de los balcones. En ella tuvo su sede el Juzgado de 1ª instancia y actualmente es la biblioteca Municipal y consta de tres salas de Exposiciones.
 
La Asunción de Nuestra Señora es la iglesia parroquial de El Barco, de principios del Siglo XIV. Su construcción recuerda a la Catedral de Ávila, por lo que se cree que algún maestro abulense tuvo que ver en su construcción. Destacamos de la esta iglesia su coro.
 
Iglesia Parroquial La Asunción
La antigua  muralla partía del Castillo donde aun se pueden ver sus restos y rodeaban el antiguo pueblo de El Barco. El trazado actual data del siglo XII y su edificación se debe a D. Ramón de Borgoña, marido de la primera señora de Valdecorneja, al igual que las de Ávila, Salamanca y Segovia. Tenía dos puertas románicas, la del Campillo o de la Horcajada, acutalmente derribada y la de Piedrahita o del Ahorcado, recontruida.
 
Puerta del Ahorcado
Otros edificios de interés son: Casa de Recaudación, Casa de los Gasca, Casa de los balcones, fue el primer edificio con balcones de la localidad, antiguo teatro....
 
 
Hoy en día, sobre todo en la epoca estival, sus calles se llenasnde foraneos que, o bien pasas sus días de descanso en esta localidad, o en las aledañas a ella. El lunes es el día de más ajetreo ya que este día es el señalado en el calendario en el que se monta su famoso mercadillo.
 
Una curiosidad: En la novel  de Hemingway, "Por quién doblas las campanas", aparece un personaje llamado Anselmo que dice ser de El Barco de Ávila.
 

 

lunes, 13 de agosto de 2012

De compras

Buenos días, aprovechando nuestra estancia por la zona de Alicante, en lugar de hacer turismo cultural en esta ocasión hicimos otro tipo de turismo, turismo de shoping.

Algunos de los lectores de este blog serán conocedores de que la zona de Alicante es muy prolífera en la fabricación de calzado, lugares como Elda, Elche (o Elx), ofrecen al turista ya sea foraneo o de otra provincia de nuestro pais, rutas Outlet para compra de calzado o la posibilidad de visitar los museos del calzado.

En esta ocasión, nosotros visitamos la ciudad de Elche (o Elx). Desde el punto de vista cultural, el palmeral de Elche junto con la representación sacra del Misterio de Elche,  han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Una de sus imagenes más representativas y más conocida de Elche es su dama:

Busto de la Dama de Elche
Pero dejaremos para  otra ocasión el hacer una retrospectiva de esta ciudad de la parte baja del Vinalopó.

En nuestra ruta turistica de shoping, visitamos dos fábricas de calzado. La primera fue "Salvador Artesano", donde pudimos contemplar una de las fabrica-tiendas más grandes que hay en españa de zapatería y donde podemos encontrar calzado de marcas propias de la casa como son: Wisconsin, Esther Méndez, Dimo, Salvador Artesano, Domenico Pedone o de otros fabricantes como Callaghan, Puma, Kelme, Mustang, Kangaroos,....... Existe un servicio de visitas guiadas para conocer la fábrica y donde instruirán al visitante en la labor de  la fabricación de zapatos.

La otra tienda que visitamos fue la de Martinelli Pikolinos, con un estilo completamente diferente a la anterior. Con decoración de diseño y un esmerado orden, no es tan extensa y sólo está centrada en estas dos marcas. El tipo de zapato que encontramos aquí es mucho más formal y de mayor calidad. El visitante puede disfrutar mientras realiza sus compara de un café Nespresso cortesía de la tienda.
Otras tiendas que podemos encontrar en la ruta outlet son: Panama Jack, Mustang, Kelme, 24 Horas... como podéis ver, hay para todos los gustos.



lunes, 6 de agosto de 2012

Guardamar del Segura

 

Guardardamar del Segura, o Guardamar a secas, es una de las localidades que, junto con otras 27 como Orihuela, Torrevieja, San Fulgencio o Catral, forman parte de la comarca Vega Baja del Segura, situada en el extremo sur de la provincia de Alicante y lindado con Murcia.

La desembocadura del río Segura, junto con una espectacular pinar plantado a principios del siglo XX para frenar el avace de las dunas, son dos parajes singulares que el turista puede encontrar al viajar a esta localidad.
Paseo por la Pinada
Playa Centro
Vista de la playa desde la desembocadura
Otro de los atrativos turísticos de esta localidad, y el más codiciado por la mayoría de los foraneos, es su extensísima playa, que abarca cerca de 11 Km. Desde la playa de los Tusales, en el límite con Elche y de uso Naturista, hasta la playa de las Ortigas, que se junta con las playas de Torrevieja, aunque la playa Centro y la de la Roqueta son las más concurridas por encontrarse practicamente en el centro de la urbe turistica que ha crecido a lo largo de este litoral.
Dama de Guardamar
Aunque su fiesta patronal es el 7 de octubre, en conmemoración de la Virgen del Rosario, las dos últimas semanas de Julio se celebran las conocidas fiestas de Moros y Cristianos en honor a San Jaime, a las que ya nos hemos referido en otra entrada de este blog.

Castillo de Guardamar

Otro de los atractivos que nos muestra esta comarca es su castillo, o lo que queda de él, actualmente en estado de  ruina, del siglo XIV. De origen árabe, esta dividido en dos secciones: La parte superior forma parte de lo que era el castillo en sus origenes y la inferior, rodeada por una muralla de origen gótico,  sufrió importantes modificaciones en el siglo XVI.



Estanque en el Parque Reina Sofía
En Guardamar, a parte de su magnífica playa y de un paseo por la pinada, ya sea en bicicleta, andando o haciendo footing, podemos encontrar el Parque de la Reina Sofia, en cuyo interior los pequeños pueden disfrutar de tirolinas, balancines, toboganes. Los mayores, por su parte,  pueden relajarse con  un paseo alrededor del amplio  estanque, disfrutando de los andares con los que nos deleitan los patos, o el plumaje de los pavos reales  cuando estos tienen a bien mostrarselo al turista que, con cámara en mano, anhela captar esa instantanea para luego enseñar a familiares y amigos.
Puerto Deportivo